22 August, 2008

Anoche escuché como una doble expresión de la lluvia. El agua puede ser bastante autoritaria, como si quisiera acabar cierta placidez que recónditamente la perturba. Por aquí, de noche, suele caer con cierta suntuosidad en el cemento. Abajo hay una cancha que percute con alguna ceremonia; es el ruido penetrante de la lluvia que no quiere esperar la erosión detenida, que prefiere omitir cualquier idea del tiempo y de la lentitud. Es un poco abrumadora, es cierto. Pero anoche, logré darme cuenta de un trabajo distinto: al fondo había un bisbiseo de agua casi rural, más interesada en definirse como un fantasma menudo. Ese sonido tiene una buena parte de escritura: algo que bordea la incertidumbre, que se resiste a la grandilocuencia y a las imposiciones.

5 comments:

Anonymous said...

Feliz cumpleaños, según recuerdo, fue ayer 2 de septiembre. Alguien me comentó que te encontrabas de nuevo en Venezuela.

Luis Moreno Villamediana said...

Anonymous:

Sí, mi cumpleaños fue el 2 de septiembre. Muchas gracias por recordarlo. También es cierto que volví a Venezuela; tengo ya poco más de un año aquí.

Víctor said...

Oh, viejo. Se me pasó que eras virgo... de signo.
¡Feliz cumpleaños!

Anonymous said...

hola por qué no actualizas

Luis Moreno Villamediana said...

Estimado anónimo:

Entre la flojera purísima, casi ontológica, y las distracciones, se me pasan el evento, la aventura, la obligación, la responsabilidad, la tarea, el goce, el entretenimiento de actualizar el blog. Lo siento con toda mi alma, mi corazón, mis rodillas, las manos, derecha e izquierda, el pelo, la planta de los pies, las entrañas. Prometo tratar de ponerme al día con más frecuencia, para que el diario sea menos anual y más semanario, o mesario, o algo así.

Je vous salue!